Lacan:
"En verdad, creo que no se hablará del psicoanalista en la descendencia, si puedo decir, de mi discurso... mi discurso analítico. Alguna otra cosa aparecerá que, desde luego, habrá de mantener la posición del semblante, pero de todos modos será... se llamará posiblemente el discurso PS. Una PS y después una T, eso será por otra parte, totalmente de acuerdo al modo en que se enuncia cómo Freud veía la importación del discurso psicoanalítico a los Estados Unidos... eso será el discurso PST. Agreguen una E, eso es PESTE. Un discurso que sería por fin verdaderamente apestoso, totalmente consagrado, en fin, al servicio del discurso capitalista. Eso podrá, quizás, un día, servir para algo, si, desde luego, no se desbarata todo el tinglado, antes”.
El tono es decididamente alarmante y pesimista en la misma línea freudiana que pronosticaba el incremento constante del malestar en la cultura: el psicoanalista se ve condenado a desparecer del discurso y algo vendrá a remplazarlo y desplazarlo, algo sometido plenamente al discurso capitalista. No el discurso de Lacan, otra cosa que ocupará su lugar, algo pestilente: hay que prepararse.
II — El discurso PST, pestilente, discurso de los mercados. ¿"Sexto" discurso?
Lacan lo adelantó y ha llegado el momento de preguntar, a modo de hipótesis: ¿Ha ya entrado en escena un nuevo discurso, no del amo ni del capitalista, sino uno inédito, diferente de sus dos precursores, el discurso PST. o pestilente o post-industrial o post-capitalista o, lisa y llanamente, de los mercados , con una estructura distinta del mensaje pontificio y sus resonancias teocráticas que era el discurso del amo y distinta también de la ideología calculadora de la inversión y el rédito, calvinista o, en general, protestante, reconocida desde Max Weber como fundamento del sistema capitalista y de su “espíritu”? ¿Hay en estos tiempos, una novedad, un tercer avatar del amo, después del "amo antiguo" y del "amo moderno", caracterizado por un discurso anónimo, ateo y amoral? Tal es nuestra propuesta pero, para definir en sentido estricto un nuevo discurso (y no una modalidad más bien descriptiva como en los sintagmas “discurso filosófico” o “discurso de la ciencia”) deberíamos indicar los matemas que lo singularizan en relación con los otros discursos y mostrar, siguiendo la formalización lacaniana, los elementos que participan en el lugar del agente (o semblante), del otro (o goce), de la producción (o plus de gozar) y de la verdad. Tras haber concluido que el “discurso capitalista” se amoldaba a la definición estructural del discurso universitario debemos revisar minuciosamente la posible articulación de los matemas en este “nuevo” discurso.
El análisis de la fórmula de este "discurso PST", pestilente, que llamamos "discurso de los mercados" nos condujo a encontrar su fórmula que es la misma del discurso del analista. El trabajo ulterior nos permitió develar las similitudes y las diferencias en esta inquietante analogía entre el discurso que aparece en el mundo a partir de Freud, el discurso analítico, y el discurso de la sociedad postindustrial, gobernada por el flujo de capitales y la sumisión del sujeto al saber de la ciencia que se materializa en "servomecanismos".